martes, 19 de mayo de 2009

Se dice de mí

Indefectiblemente, cuando uno se embarca en esto de las bitácoras personales, uno habla de lo que es ó de lo que no es y de lo que - psicológicamente hablando - ocupa sus energías. De lo que le gustaría ser, de sus fantasías, de su fantasmática (lo irresuelto de cada uno que acompaña - a veces imperceptiblemente - nuestro camino).

También uno habla de lo que sabe, de lo que aspira, de lo que anhela, de lo que desconoce pero le ocupa ó preocupa, según cada individuo. Habla de lo que le resulta más próximo a su realidad, de lo que teme ó de lo que ha experimentado y sobrellevado de la mejor manera puede. Se habla de gustos, hobbies, placeres, el mundo y sus deseos (los que ha cumplido y los que nunca se cumplirán).

Yo no escapo a las generales de la ley, éste es mi prisma y aquí se mezclan los colores, fuerzas y debilidades que me han llevado a ser lo que soy... hablo desde mi forma de ver y sentir al mundo y lo que me rodea ejerciendo el legítimo derecho de Ser.

Gente que conozco desde hace un tiempo me ha dado consejos que agradezco, porque sé que vienen como buenas intenciones para evitar que incurra situaciones por las que les ha tocado pasar. Y también hay gente que prefiere mantenerse en el anonimato y me ha escrito al mail para aconsejarme que "no intente ser una más de los miles de bloggers que dan lástima pregonando a quien quiera leerlo, su mísera vida" (Entenderás, gentil desconocido/a, que cite textualmente tu frase pero es que es tan esclarecedora que merece ser retomada).

Lo cierto es que cuando entré a este mundo lo hice por varias razones: por el incansable deseo de explorar nuevos territorios que hay en mí, como forma de conectarme con gente que de otra forma no podría "conocer"(tengan en cuenta que ésto, a pesar de ser mundo, es un mundo "virtual" entonces el conocer aquí no es lo mismo que el conocer en el Mundo en que vivimos día a día).

También lo hice como forma de distracción y como forma de comunicar algo de mi pensamiento, quizás como una forma - muy siglo XXI - de llevar a cabo eso de "Plantar un árbol, tener un hijo, escribir un libro" (las bitácoras no están nada mal como opción, no?).
En algunos sentidos soy mucho más sencilla de lo que quizás se imaginen y en otros - como sucederá en todos ustedes también - no lo soy tanto. Soy tan hija de vecino como ustedes, tengo mis claroscuros, puedo resultar entrañable a algunas personas e insoportable para otras... pero recuerden, nadie es moneda de oro para gustarle a todo el mundo.

Soy un ser humano que conoció algo de lo bueno y de lo malo del mundo, que pasó por situaciones deliciosas y por otras que no se las deseo a nadie, desde el inicio mismo de mis días. Como dije hace algún tiempo, conocí el cielo y también algunos de los infiernos, estuve hecha polvo tanto física como emocionalmente, con el alma estrujada, atravesada de lado a lado por el dolor - también del cuerpo como del alma - y disfruté de cosas muy buenas, de las mejores que pueden pasarle a la gente y gocé de ellas.

La verdad es que tuve más de una excusa para desaparecerme de este mundo en distintas ocaciones y como todos tenemos momentos de debilidad extrema, desgarrada, a flor de piel, casi lo hago - no me avegüenza decirlo - pero soy tozuda y cuando tocás fondo, sólo queda volver a la superficie.
Tengo batallas, heridas de guerra cicatrizadas y otras por cicatrizar, tengo días soleados, ilusiones, ironías, deseos por cumplir, buenos sentimientos, un amor y una salud maltrecha pero muchos días por delante y la verdad es que hace años dejé el mal vicio de pedir disculpas constantes por ello.

Aprendí a no considerarme mejor que nadie y a intentar ser mejor de lo que antes fuí. Es un ejercicio diario, callado y extenuante a veces, pero es lo que hay que hacer según mi experiencia.


Si cuento algo de lo que soy y como soy no es para recibir alabanzas de ningún tipo ni para dar lástima, porque entiendo que lástima no hay que tenerle a nadie. Cierto es que en un sentido me siento una superviviente, pero cada uno de nosotros si está aquí, en el Mundo, ha sobrevivido a diferentes - mayores ó menores - tragedias personales. Estoy orgullosa de haber resistido a lo que me tocó resistir: lo pasado y superado me ha costado mi buena sangre, sudor y lágrimas - después de todo eso y de casi perderme en el camino, de haber salido adelante y mejor parada de lo que había entrado - entonces, sería absurdo no estarlo.

Pero hay algo que parece que no entendés; si cuento lo que cuento es con la esperanza de que lo que cuento pueda servirle de esperanza a alguien que pase por algo parecido en algún lugar del mundo. Porque quizás ya esté cansado de sus días y no vea futuro, porque quizás ya no encuentre sentido alguno al pasar de las horas. Hay pocas sensaciones tan abrumadoras en la vida como esa sensación de vacío interno que crece, agobia, persigue y acorrala. Ese vacío de sentido, sensaciones, sentimientos, de palabras que hace que todo - absolutamente todo - parezca fútil y absurdo y que "Todo" importe "Nada".

Quizás tengas la suerte de no haber rozado siquiera esa sensación y en tal caso me congratula saberlo, pero hay otros, que en este mismo momento pueden estar pasando por ello y yo, conozco perfectamente esa sensación. La tentación de acabar con todo, imaginándolo como la única salida posible es inmensa, por demás elocuente, cuando ese silencio que ahoga lo puebla todo. Y la verdad es que esa no es la salida ni la solución de nada.
Esos infiernos personales pueden apagarse y dejar de arder eternamente; el proceso es duro, no voy a negarlo, pero no hay nada, absolutamente nada, más duro que vivir día a día en esos avernos. El camino de regreso a la paz interior, al no-dolor es posible - habemos muchos que somos prueba de ello - es una decisión de un instante que cambiará nuestro rumbo, para siempre.

Entonces, si tan sólo una palabra escrita aquí, sirve para que alguien piense en no tomar la decisión equivocada... bienvenido sea. Esa sola palabra pesa más que cualquier opinión contraria que pueda llegarme en ese sentido, porque esa palabra dió esperanza.
Utilizando metáforas - en un momento de mi vida - llegué a considerarme tierra arrasada y ya ven, hasta la tierra arrasada puede volver a florecer y ese es en el único sentido en que aceptaría que se me tomase de ejemplo de algo.

Por todo ello, espero que vos, como todos aquellos que llegan a esta bitácora comprendan que cuando hablo de algunas cosas, ese es sentido que le doy a mis palabras. Dejo a los demás, cualquier otro sentido que para ellos tomasen los textos y así, en ellos también, la responsabilidad de asumir esas otras interpretaciones.

Bienvenidos sean todos los que aquí lleguen y los invito a que deambulen por este camino que es Migraciones Internas, un camino con luces, penumbras y sombras que todos y cada uno de nosotros podemos aprender a disfrutar.


Ahora y a forma de cierre de este post, les dejo un tangazo de aquellos; ojalá lo disfruten.


Se dice de mí - Tita Merello


Saludos a tod@s,

E-migrad@

5 comentarios:

Cornelivs dijo...

¡Bravo...! Espontaneo y sincero post amiga.

Tu humanidad te honra. Me gusta lo que dices de los supervivientes: todos somos supervivientes de alguna desgracia personal, y asi es; estamos conforme.

Tambien hay gente que escribe no para dar lástima, sino para desahogarse como hacemos muchos. Y me parece tambien muy bien.

En fin, mil y un motivos...

Un enorme abrazo...!

MARIETA dijo...

BIENNNNN!!!!!!!!! Vaya cosa más bonita que nos has dejado hoy para leer.
Con eso no basta? COn que los demás pasemos un buen rato y agradable leyendo lo que escribes? Con que nos entretengamos buscando en las fotos de hace un mes cosas que a simple vista no veíamos, con escuchar la música??
Ayyyyy

lola dijo...

Hola, alucino con lo que te han escrito. Creo que nadie está obligado a leer lo que cada otros ponen en su blog, si entras a un sitio y te gusta dejas un comentario, si no te gusta, sales por donde mismo entraste, eso al menos es lo que hago yo. No acostumbro a dar consejos si no me los piden.
Tita Merello es una cantante que le gusta mucho a mi madre, y por extensión a mi, nos encanta su película Filomena Marturano. Una pregunta, esto que ha cantado más que tango es una milonga ¿no?
Que pases un buen día, y espero que ya estés mejor de la gripe.
Saludos!

MARIETA dijo...

Hola! Falleció la abuela de "A mis 95 años", como te habíaí comentando pues quise comunicátelo.

E-migrad@ dijo...

Hola a todos

Acabo de abrir mi bandeja y leer tu mensaje, Marieta. Hace unas horas dejé un mensaje en su blog...

Qué pena que haya fallecido María Amelia! Flor ya pone un blog en su post al respecto. Yo acabo de dejarle un último mensaje y las condolencias a la familia.

Gracias por avisarme. Beso, E-migrad@

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